divendres, 13 de novembre de 2015

2199-MAS, EL RECHAZADO

«Respeten a los dos millones de catalanes que votaron por la independencia», dijo ayer el candidato, redondeando al al­za. Los votantes independentistas fueron exactamente 1.957.348. A partir de este da­to, quizá Artur Mas debería haber expresado un respeto algo mayor por los 2.072.057 catalanes que no votaron inde­pendencia, 114.709 más, aun­que en su traducción a esca­ños los independentistas gana­sen por nueve.

También dijo que «el 48% de la ciudadanía ha dicho que es­ta Constitución no vale». Qui­so decir de los votantes. Casi. Fue el 47,56%, el mismo por­centaje de votantes que apoya­ba a los 72 diputados que el lu­nes aprobaron la resolución de ruptura con España y desobe­diencia a sus tribunales. Pero lo que pasó ayer, por segunda vez en las últimas 48 horas, fue que el Parlamento regional de Cataluña rechazó inequívo­camente al candidato Mas. Só­lo necesitaba un voto más a fa­vor que en contra. No pudo ser. Sólo lo apoyaron 62 parla­mentarios (1.620.973 votan­tes). Volvieron a rechazarlo los mismos 73 diputados que ya lo habían repudiado el martes (2.408.432 votos). El rechazo a Artur Mas como presidente (58,52%) fue mayor en 787.459 votos que sus apoyos. No se envuelva en la estrellada, don Astut, que para estrellado ya está usted. Y por segunda vez en 48 horas. Le bastaba una mayoría simple de apoyo y vol­vió a obtener un rechazo de mayoría absoluta. ¿A qué es­pera para irse a su casa?

Son imbatibles. El candida­to demediado citaba el Finan­cial Times y toda la prensa in­ternacional, «que de manera unánime ha condenado el in- movilismo del Gobierno espa­ñol». Era empezar el credo por Poncio Pilatos. El titular del FT de la víspera rezaba: «La locura de la carrera de Cataluña hacia la independen­cia», y señalaba que, si bien el Gobierno ha convertido el re­to político catalán en un im­passe constitucional, él, Artur Mas, ha actuado chapucera­mente una y otra vez y es a él a quien le corresponde dar un paso atrás para resolver la cri­sis. En razonamiento análogo, Forrest Gump diría que loco es el que hace locuras, pero creo que era una conclusión algo exagerada.

Mas había prometido a la CUP una Presidencia cada vez más corta, 18 meses, que re­bajó a 10, al término de los cuales se sometería a una cuestión de confianza. Aceptó pulpo como animal de compa­ñía y ofreció desvanecerse a sí mismo en una Presidencia co­lectiva, asamblearia, en la que él sería sólo un figurón asisti­do por tres vicepresidentes ejecutivos, vale decir tres igua­les: Oriol Junqueras, Raül Romeva y Neus Munté, virgen santa  que talentos.

Lo que pasa es que Baños ya le ha tomado la medida, como Groucho (o quizá Bernard Shaw, a quien también se le atribuye la anécdota) a una señora a quien le había ofrecido un millón de dólares por sus favores sexuales, y al aceptar ella le hizo una se­gunda oferta de un dólar -«¿por quién me toma?», pre­guntó ofendida-, recibiendo la respuesta que Mas ha obteni­do de la CUP: lo que es usted está perfectamente claro. Ahora se trata de apretarle en la negociación del precio.


SANTIAGO GONZÁLEZ

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada